Se
trata de un valioso grupo de ex docentes que fomentan
la ayuda al prójimo a través del trabajo
responsable y participativo. Protagonizan una comedia
escrita y dirigida por ellas mismas.
En
el 2004, en el seno del Centro de Docentes
Jubilados (Cedoj) que funciona en esta ciudad,
un grupo de sus integrantes tomó la decisión
de recibir a las colegas que pasarían a formar
parte de este último con la presentación
de una comedia escrita y protagonizada por ellas mismas.
La
muy buena repercusión que tuvo en aquéllas
y en el público asistente esta obra a la que
le pusieron el nombre de Caperucita 2004, marcó
el comienzo de una actividad de extensión cultural
hacia la comunidad que se fijó como objetivos
"desarrollar espacios de solidaridad
para personas adultas, fomentar la creatividad y expresión
a través del trabajo responsable y participativo,
y compartir gratos momentos contagiando alegría
y vitalidad".
Desde
entonces este conjunto de voluntades, identificados
con el nombre de Las Jubileteras,
fueron transmitiendo, precisamente con esa vitalidad
y alegría que las caracteriza, un mensaje de
vida del que fueron destinatarios distintas instituciones
de esta ciudad y de localidades vecinas, siendo una
de sus últimas representaciones la que tuvo
por escenario la plaza
principal Reynaldo Cullen de nuestro
medio, en el marco de los espectáculos con
que el Grupo Oncológico Mirta Fernández,
cerró la Segunda
Caminata por la Vida.
Enseñar
y vivir
Su
encomiable y aleccionadora labor llevó a que
en el mes de agosto pasado el gobierno del intendente
Norberto Ismael Trossero declarara a este grupo de
teatro y de expresión musical del Cedoj, que
fue creciendo con la incorporación
de nuevos componentes y de esquemas gimnásticos
dirigidos por Mariel
Bulacio, de interés municipal,
reconocimiento que se constituyó, junto con
los aplausos que reciben al término de cada
espectáculo que las tiene como animadoras,
en un estímulo para hacer realidad los objetivos
que se fijaron.
Realmente
un orgullo para la entidad a la que pertenecen y para
los propios paivenses porque con su accionar muestran
que la labor docente, las ganas de enseñar
y de vivir, no terminan con el beneficio de una merecida
jubilación.
Las
Jubileteras son, sin duda, un ramillete de
protagonistas que se afirman en el camino elegido
con cada actuación y que se va renovando con
la incorporación de las nuevas socias de la
entidad a la que pertenecen, esto ese, el
Centro de Docentes Jubilados de Laguna Paiva.
Ellas
son María E. Alassia, Myrtha Bianchi, Ana María
Bournissent, Teresita Bustos, María Isabel
Cabrera, Iris Mabel Fabre, Mirta Fontanini, Margarita
Grimalt, Mirtha Lovino, Elda Maciel, Cristina Miranda,
Clides Montibelli, Micaela Moriondo, Mirta Perone
y Arminda Romero.