Inicio Ubicación Historia Guia Turismo Teléfonos Fotografías Links  

Publicaciones >> Culturales

 
El texto de hoy...de autores paivenses
 
 

Loas a la amistad
Aunque todos, o casi todos, usamos la palabra “amigo” para referirnos con cariño a muchas personas de nuestro círculo de amistades, resulta difícil dejar debidamente definido lo que realmente es la amistad. Creo que amigos son aquellos que se pueden aceptar con defectos y todo y nos sentimos responsables el uno del otro.

En este complicado mundo en que vivimos, es muy claro que dependemos mucho más de los amigos en cosas que antes nos concedía la familia, no solamente ayudas económicas, sino hasta emocionales en los momentos más críticos que pudiéramos estar soportando, haciéndonos llegar una palabra de aliento tan necesaria en esas circunstancias y, con seguridad, nunca dejaremos de agradecer.

Hoy, que las familias se van disgregando, por razones de estudios en algunos casos, de trabajo en otros, o simplemente por buscar nuevos horizontes... y la gran cantidad de hombres y mujeres mayores de treinta años que, por una u otra razón, viven en soledad; tener amigos se hace necesario, casi indispensable contar con ellos en nuestra existencia.

Si analizamos simplemente cómo es o debe ser la amistad y con quién debemos tenerla, puede que surja entre cualquier par de personas y que, en un momento determinado se conozcan, puede ser en un supermercado, cursando estudios secundarios o universitarios, incluso se han dado casos de pasar de amigos entrañables a esposos para toda la vida, llegando a la conclusión con una evidencia clara que, el matrimonio, los parientes, conjuntamente con la amistad, son las relaciones más importantes de toda la vida, sin embargo hay muchas oportunidades en que por una causa u otra, las descuidamos. Se sabe que no debería ser así, la amistad fuera del núcleo familiar cumple una función esencial, un amigo al que apreciamos de muy buena manera, nos reafirma y nos permite desarrollarnos como individuos en una sociedad de la que formamos parte.

Es normal y muy plausible que cultivemos amistades desde nuestra más tierna edad, aún sin tener la más mínima idea sobre lo que significa la palabra “amigo”, pero el transcurrir del tiempo nos hace descubrir que el verdadero motivo de la amistad es que la misma crezca, florezca y perdure a través del tiempo y, por supuesto, nos exija atención y confraternidad, mucho más de lo que pudiéramos haber pensado.

La amistad supone compartir momentos de alegría o de sufrimientos y todo cuanto uno desee revelar de sí mismo al otro, y éste debe aprender a ser franco y proteger los sentimientos de quien confía en él., por lo que deberá proceder a una apertura total y saber escuchar y compartir todo cuanto se pueda presentar en la vida de cualquiera de los dos.

Trabar amistades con personas del sexo opuesto, puede mostrarnos una experiencia reveladora. Un gran amigo me confiaba que con la actual compañera de su vida, llegaron a ser muy amigos de jóvenes y, aunque vivían en pueblos distintos, quiso el destino que se conocieran y naciera entre ellos una gran amistad, lo que les permitió cartearse, enviarse tarjetas de navidad, deseos de felicidad por cumpleaños o acontecimientos personales, todo eso se transformó en un matrimonio que hoy, a través del tiempo sigue perdurando con el mismo entusiasmo y amor con que se inició.

Por todo eso, es dable preguntarse ¿hasta qué grado mis amigos han llegado a apreciarme y cuánto puedo yo haberles correspondido de la misma manera?

Tal vez no tenga una respuesta real y efectiva, pero que la amistad es un bien necesario para una mejor convivencia, nadie puede dudarlo.

|Víctor Porta