Reconforta
descubrir que la inquietud por el quehacer teatral es desarrollada
en los pequeños centros con la misma responsabilidad
y seriedad que en las grandes ciudades. Tal es el caso del
laborioso elenco
"Siembra"
de Laguna Paiva. que viene ofreciendo una meritoria versión
de
"En familia" de Florencio
Sánchez. La pequeña salita "Alberdi"
es el ámbito en el que cobran vida los desalentadores
personajes del dramaturgo uruguayo, en una planta escénica
muy de la época e inteligentemente desarrollada.
Extrañamente vigente la desazón, el descalabro
del hogar, el cinismo irreflexivo, la inoperancia ante la
fatalidad que los castiga, sus personajes parecen producto
de nuestra peor actualidad, y no de principios de siglo.
Sin embargo, el teatro de Sánchez, visto con la apreciación
de la evolución que en temática construcción
y ensamble ha experimentado el teatro de todas las latitudes,
y aún comparativamente con el argentino de nuestros
días, resulta más un símbolo de la
dramática criolla que una presencia convincente,
más una evocación emotiva que una proyección
sensitiva. Diríamos, un teatro que ha ganado en veneración
pero cuya valoración se mantiene en los días
de su gestación.
Domingo Giménez, conductor de "Siembra",
a entrevisto en Sánchez el camino más adecuado
para presentar a su grupo, la mayor parte del cual hace
sus primeras armas en el arte teatral, y consideramos desde
ya acertada su elección.
"En familia" brinda a los noveles interpretes
la oportunidad de desenvolverse "en casa" a través
de un lenguaje cotidiano y juego escénico simple.
Y así es como a nuestro juicio el público
sigue el desarrollo del espectáculo con holgura,
sin complejidades, francamente, características que
se constituye en elemento determinante del trabajo, cual
es el haber logrado un clima uniforme pese a otros factores
adversos, que únicamente una labor constante y la
experiencia -cuando existe la aptitud medular- pueden superar.
Señalamos en primer término, la composición
de Pastora Peirano encarnando a Mercedes, la madre que se
yergue en la destrucción ante la cual también
sucumbe, que comunicó hondura y vibración
a su personaje. El propio director. Domingo Giménez
interpretó a Jorge el padre, dando la tónica
de su rol, a través de gestos medidos. Las hijas
desenfadadas, fueron logradas por Alicia Sosa y Lydia Zapata,
completando el elenco Iberio Romero, algo envarado, Myrian
Moragues -evidentemente en su primer trabajo-, Marcelo Laffitte,
simpático truhán a quien presumimos buenas
condiciones de actor y José Suárez en su personaje
episódico.
Señalamos que el esfuerzo de "Siembra"
no es en vano. "En familia" ha
sido la experiencia primigenia que no debe considerarse
un triunfo preciso y cabal. Hay defectos y errores, pero
se ha logrado algo también fundamental: animar con
honda convicción y seriedad, a Sánchez, y
desde un plano medio obtener su presencia dramática.
Las luces estuvieron a cargo de Atilio Sosa, música
Enrique Oggioni y vestuario acertado respondió a
María Cancilliere de Peirano.